Teruel, una pequeña ciudad en la región de Aragón de España, es conocida por la historia romántica de dos amantes: Isabel y Diego. La trágica historia de su amor prohibido ha sido inmortalizada en el mausoleo visitable ubicado en la ciudad. El mausoleo, construido en el siglo XVI, es una atracción turística popular y sirve como un recordatorio de la eterna devoción de los amantes entre sí.
La historia de los amantes de Teruel ha sido contada de muy diversas formas a lo largo del tiempo y aún hoy es recordada por los visitantes. Los visitantes pueden explorar el mausoleo para aprender más sobre esta historia trágica pero romántica y llevarse a casa recuerdos que durarán para siempre.
¡Aquí les contamos la historia!
La historia de los amantes de Teruel se remonta 800 años atrás cuando Teruel era una pequeña villa medieval asentada sobre una meseta fortificada, gozaba de unos fueros únicos que la hacían muy atractiva para los nuevos pobladores, su ubicación entre la España central y el mediterráneo, por eso se convirtió en una ciudad de frontera.
En el mes de febrero, Teruel recrea esta historia con la fiesta de las Bodas de Isabel y Diego, viajando en el tiempo y transformando a la ciudad en la antigua Villa medieval que fue durante el siglo XIII.
Actualmente los restos de los amantes descansan en el mausoleo de los amantes de Teruel, una ubicación reformada en el año 2005 situada junto a la iglesia de San Pedro y sus jardines
Cuenta la leyenda que Isabel y Diego crecían y jugaban juntos en Teruel en el siglo XIII. Los dos eran hijos de familias nobles, Isabel de D. Pedro de Segura y diego de D. Pedro de Azagra. Los años transcurrían y la joven pareja empezó a fraguar un amor mutuo.
Un día Diego decidió pedir la mano a D. Pedro de Segura pero este no le gustó la idea de casar a su hija con un joven de linaje inferior por lo que Isabel y Diego buscaron la forma de convencer a Pedro. Diego prometió que esperaría 5 años a pedir la mano de Isabel mientras se iba a la guerra para conseguir dinero y honores suficientes para casarse con ella.
Diego partió a las cruzadas a luchar durante 5 largos años e Isabel quedó a su espera en la villa de Teruel. Fueron muchas las batallas, Muret, Navas de Tolosa, y las noticias eran muy escasas. Se dice que la familia de los Segura corrió la voz de que Diego había caído en combate falsamente, llegando a oídos de Isabel.
Los años pasaban e Isabel viendo que Diego no regresaba y con los rumores que circulaban, decidió aceptar la propuesta de matrimonio que le hizo D. Pedro de Azagra, el poderoso señor de Albarracín.
A los 5 años y un día la ciudad se engalanó para la celebración del matrimonio de Isabel de Segura y Pedro de Azagra, pero Isabel seguía triste en su interior. Aquel día, Diego regresó sano, con honores y riqueza para casarse con su amada Isabel.
Este al escuchar las campanas y ver la villa engalanada se apresuró a preguntar qué es lo que sucedía.
Diego enloqueció pensando que Isabel no había respetado el acuerdo de los 5 años pero en realidad el plazo había expirado por 1 día.